Los sueños son la mejor fuente de inspiración para quien escribe (si es que a esto que yo hago se le puede llamar así). No tienes que inventar historias, solamente escribes lo que tu cabeza una noche tras otra se encarga de confeccionar y te muestra tus ilusiones, deseos o recuerdos en imágenes.
La pena es esa, que únicamente son sueños y cuando despiertas, se acaban.
No hay comentarios:
Publicar un comentario