Que fácil es cometer errores, una palabra mal dicha, un sentimiento mal expresado; cosas tan pequeñas que pueden llegar a ser tan importantes. Que difícil es solucionarlo, pedir perdón. Maldito orgullo, se pierden tantas oportunidades por él...
Que difícil es perder a quien más quieres. No te das cuentas, solo sucede. En un momento lo tienes todo, al segundo no tienes nada. Que difícil es recuperarlo todo una vez perdido...
Que difícil es la vida, aguantar las subidas y las bajadas, soportar cada uno de las zancadillas que te pone, que difícil es levantarte una y otra vez. Quizás sea más fácil la muerte, olvidar todo. No más problemas, no más errores...
No, la muerte también es difícil.
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