Esa mirada, esos ojos otra vez mirándome, haciéndome sentir cada una de tus emociones como si fuera yo la que se encuentra así. Pero esta vez ha sido demasiado, siempre hay una primera vez para todo pero no estaba preparada para encontrar odio. Mi mente empezó a cambiar tus dulces y bellas palabras por unas mas rudas y desagradables. No soy capaz de olvidarlas, recuerdo hasta el tono de tu voz cuando las pronunciabas, parece que te tengo a mi lado susurrándome cada una de ellas, una y otra vez sin pausa. Consigues hasta hacerme llorar. Lágrimas comienzan a rodar por mi mejilla y es que no lo puedo puedo evitar, no puedo evitar recordarte a cada segundo.
Por fin consigo dormir, oyendo todavía tus palabras, llorando también.
Sueño contigo. Te tengo a mi lado, me secas las lágrimas, mientras yo entre sollozos intento preguntarte por que eres así, por que te comportas así; y me pregunto a mi misma como después de todo lo sucedido te puedo seguir queriendo como antes. Tu única respuesta es un fuerte abrazo y suave beso en los labios.
Besarte... siempre con tantas ganas de hacerlo, nunca el suficiente valor para intentarlo.
Pero todo es un sueño y al despertar la realidad me bofetea con dureza.
Y un día más esa mirada, esos ojos. Un día más odio....
No hay comentarios:
Publicar un comentario